viernes, 28 de noviembre de 2008

HE VUELTO (pequeña crónica de lo vivido allá en el Sur)

Hola a todos

Al fin volví de mi travesía de 10 días (llegué el miércoles a México) por tierras centroamericanas y sudamericanas.

La fiesta de la boda terminó justo atiempo para cambiarnos, subir las maletas al carro y dirigirnos al Aereopuerto Internacional Benito Juárez (o de la Ciudad de México), registrarnos en la aerolínea (COPA Airlines) y tres horas después (llegamos a las 3:00 hrs.) despegar a Panamá.

Debido a la naturaleza del viaje (de bodas) hice pocos dibujos, pero son de lo más representativo de la travesía.


A PANAMÁ, COLOMBIA Y ANEXAS POR "CHIVA" AÉREA
("Chiva" le llaman al transporte público por aquellas latitudes)


PANAMÁ (1a parte)


PLAYA BLANCA

Lo primero que se ve de Panamá (la ciudad) cuando va acercándose el avión es la desembocadura en el Oceano Pacífico del Canal de Panamá y más adelante los rascacielos y una playa pantanosa y apestosa (esto último se comprueba ya bajando del avión) usada como vertedero de aguas negras. Canal de Panamá, Puente Centenario y rascacielos

Como las playas de la ciudad son inadecuadas para nadar, luego del riguroso tramite migratorio en el aereopuerto de Tocumén los de Hoteles Decameron (donde reservamos todo lo que había que reservar) nos trasladaron al hotel (Royal Decameron) a 2 horas (o 90 km) de la ciudad en un lugar denominado Playa Blanca.




Este destino fue de descanso absoluto, alejados de la civilización (bueno, sólo de México y un poquito de la ciudad de Panamá) a disfrutar del clima casi ecuatorial, la playa y el todo incluido (¡Qué dicha!).


Dos días estuvimos ahí. Acto seguido, nos enfilamos nuevamente al aeropuerto para volar a





COLOMBIA


SAN ANDRÉS

En el aeropuerto de Tocumén, una argentina (en esas partes hay argentinos como gringos en Vallarta) nos recomienda envolver las maletas si es que vamos a Colombia por aquello de los robos. Esta es la percepción que tiene el mundo sobre Colombia (tierra de narcos, asesinos, secuestradores, las FARC y el Ballenato) pero nuestra primera impresión fue un recibimiento cálido (calidés humana, porque el clima estaba frío) y mucha seguridad.


San Andrés es parte de Colombia por victorias históricas, pero realmente debería pertenecerle a Nicaragua (así de lejos está de tierras colombianas). Los primeros días (pero sobre todo el segundo) el viento estuvo imparable, la lluvia no se detuvo, se cancelaron vuelos, volaron techos de casas y se inundaron las calles. Eso nos permitió disfrutar más el pequeño hotel (Decameron Delfines) y recargar pilas para salir a pasear por nuestra cuenta el último día.



Ahí las esmeraldas son muy baratas (más que en la Colombia continental) y hay tiendas libres de impuestos por todos lados (más en la avenida principal). El último día tomamos el camión Loma-Barak (no, nada que ver con Obama) para ir a conocer la Iglesia Bautista (primer templo hecho de madera en América Latina) y conocer la isla.



Estuvimos 3 días en San Andrés y luego nos dirigimos a Cartagena (después de esperar más de 4 horas en el aeropuerto por las tormentas).




CARTAGENA


Vista de Cartagena desde el Convento de la Candelaria en el Cerro de la Popa



Al llegar a nuestro destino, el representante del Hotel (Decameron también) nos advierte que es una ciudad segura, pero que no nos dejemos engañar por los ambulantes (o sea, nada nuevo para nosotros).

Cartagena, fìsicamente, es muy diversa. Por un lado está la parte moderna (que se parece a Miami); por otra la parte popular (que se parece a Chalco o Texcoco) y por otro la parte histórica (que parece un set de película de época). En otros aspectos es parecidisima a San Juan de los Lagos:

Tienen una fiesta religiosa con peregrinaciones el 2 de febrero; las calles cercanas al mar se inundan en tiempo de lluvias; hay hoteles por todos lados y los vendedores ambulantes te acosan en cada oportunidad. Karen, el perezoso y un animal endémico (jejeje)

En Cartagena visitamos el Centro Histórico, la zona moderna de la ciudad, la playa (con un mar embrabecido) y la Isla del Pirata (donde me puse a snorkelear y tomar fotos acuáticas).



Cabe destacar que, en el aeropuerto de Cartagena, cuando estabamos por salir del paìs, a un soldado colombiano se le ocurrió que sería buena idea registrar nuestro equipaje a fondo, así que fuimos los dos únicos pasajeros a los que les esculcaron hasta el alma (con decirles que hasta nuestra ropa olieron) Pero en fin, es la venganza por lo que se les hace en el aeropuerto de México a los colombianos (por unos pagamos otros).

PANAMÁ (2a parte)


CIUDAD DE PANAMÁ


Luego de dos días en esta maravillosa ciudad (la recuerdo y me dan ganas de regresarme, a pesar de la basculeada) volvimos a Panamá. Ahí nos hospedamos en el Radisson Decapolis (un hotel con casino y toda la cosa) donde tuvimos una vista espectacular de la ciudad desde el cuarto.



Así se veía desde nuestro cuarto ,en el piso 17, la zona de Paitilla


Panamá es como andar en Estados Unidos: luego del Canal su principal atractivo son las compras (mi esposa aprovechó los bajisimos precios de las cosas. Afortunadamente también las maletas estaban a buen precio); hay centros comerciales (malls) de 4 pisos; hay rascacielos junto al mar y la moneda es el dólar (bueno, el Balboa. Pero de eso sólo hay centavos).





Pero también tiene su encanto histórico. En el primer día tomamos un tour hacia el Canal de Panamá en la esclusa de Miraflores (el canal desperdicia cantidades exhorbitantes de agua dulce cada que pasa un barco, pero los panameños dicen que eso se recupera con las lluvias. Ojalá y sí). Resulta impactante ver todo el movimiento no solo de barcos, sino de maquinaria, personal y hasta turistas. Visitamos el Barrio del Chorrillo (visitar entre comillas, como es el barrio màs peligroso de Panamá pasamos dentro de la combi con ventanas cerradas y seguros puestos) donde se dió la invasión norteamericana en 1989 para apresar a Noriega; el centro de la ciudad, la casa de gobierno y una tienda libre de impuestos en una isla (donde lo más que compré fue un mapa del canal).

Para cerrar con broche de oro el viajecillo (de esto haré una caricatura también), tuvimos la oportunidad de platicar (tomarnos fotos y pedir aurògrafos, claaaro) con Simon Le Bon y John Tylor de Duran Duran, con quienes volamos a México (ellos en Ejecutiva y nosotros en turista, obviamente).

Aquí les acabo de presentar esta pequeña crónica acompañada de algunos dibujos que hice en tarjetitas y cuadernos durante el viaje. Si quieren ver algunas fotos, las subiré en breve a mi blog de fotos (http://fotogramanet.blogspot.com)
Saludos


Los intentos de Karen por entrar a la caricatura durante el ciclón en San Andrés (así estabamos de aburridos)

2 Comentários:

luis dijo...

BIENVENIDO A LA VIDA DE CASADO (la luna de miel no cuenta)

Afortunadamente tienes todo para ser feliz, !!!!aprovechalo¡¡¡¡

arturo dijo...

DON LUIS, COMO ESTA USTED JAJA, EGREGIO DE LAS CAMARAS (ESPERO QUE MAS INCLINADO A LA DE FOTOS), SOLO PARA SALUDAR, ESPERO QUE ESTES BIEN SALUDOS!!

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